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ANCÓN EN SU CENTENARIO PETROLERO |
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Ed.22 del 15 de Mayo al 15 de Junio del 2011 Por Evelio Reyes Tipán En el 2011, la parroquia Ancón de la provincia de Santa Elena se prepara para celebrar el centenario de la perforación del primer pozo petrolero que se lo denominó Ancón No. 1, hecho histórico que marcó el descubrimiento de nuevos yacimientos, que por más de cincuenta años generó riqueza y fuentes de trabajo contribuyendo a la prosperidad de la región peninsular. Fue la compañía The Anglo Ecuadorian Oilfields Limited, liderada por los ingleses que convirtieron al campamento minero en una ciudad satélite en las primeras décadas del siglo XX, marcando la diferencia con otras ciudades del país, teniendo Ancón los servicios básicos de primer orden que dignifican a los seres humanos en sus condiciones de vida; generador de luz propia ese resplandor verdoso de buena energía que se divisaba a lo lejos de otros puntos de la península, agua potable de inolvidable sabor generada de la planta desalinizadora ubicada en la playa de Mambra, servicio a domicilio por cañería de gas de esta bondad todavía gozan algunas viviendas. Comisariato donde se subsidiaban los alimentos en beneficios de los trabajadores petroleros, oficinas de telégrafo, correo, cine, piscina, mercado, clínica, cuerpo de bomberos, destacamento de policía y camal. Además se crearon nobles instituciones que aportaron al desarrollo cultural, social y deportivo de la región destacándose el Ancón Club, creado por los ingleses. Los clubes; El Nacional, Andes y La Unión fueron fundados por nacionales que emigraron de otras regiones del país motivado por el boom perolero de aquella época. Destacados deportistas brillaron con luz propia en estos semilleros de formación, tales como nuestro gran Alberto Spencer Herrera, Luciano Macías, Cesar Castillo, Violeta Candell Víctor Hugo y Galo Moncayo. Además una legión de hombres y mujeres nacidos en Ancón y que tienen un sitio en la historia en los ámbitos sociales y culturales, quienes deben ser emulados por las nuevas generaciones. En el área de la educación las escuelas William Rumble, Leonardo Berry junto al colegio Técnico Ancón aportaron en la formación ética y cívica de quienes pasaron por sus aulas. En el paisaje urbanístico de la primera ciudad petrolera del Ecuador destacan su iglesia de estilo anglosajón, las casas del barrio Inglés de tipo texanas, y los grandes canchones que habitaban las familias de los trabajadores de los campos petroleros, el cementerio Inglés es el mudo testigo de los extranjeros que murieron lejos de sus orígenes. Los anconenses jamás olvidarán el suelo que los vio nacer o los acogió; entre castillos de maderas que marcaban la existencias de los pozos perforados, balancines, pitos del caldero que anunciaban la hora de entrada, descanso y salidas de sus labores, tiempos memorables en que se disfruto de un estilo de vida diferente. De aquella época de bonanza petrolera en Ancón es necesario que se rescate y no se deje morir el patrimonio tangible e intangible que aún queda a la vista y en la memoria colectiva de quienes fueron parte de su historia. Siendo el petróleo un recurso no renovable y el campamento minero de Ancón aporto al erario nacional con la explotación de sus campos, también es necesario que se devuelva en rentas para obras de vital importancia de la nueva parroquia y así recobre su esplendor de antaño y sus pobladores puedan gozar de una noble vida como sus antecesores. Ancón por siempre en la historia petrolera de la patria. |