| |
|
| |
En Engabao la crianza de cerdos se da a la intemperie. Los animales deambulan por las calles sin ningún control sanitario |
Ed. Nº 11 del 15 de Nov. Al 15 de Diciembre del 2009
Para el año 2025 se prevé que dos tercios de la población mundial viva en centros urbanos. Paralelamente, y debido a un aumento en la demanda de proteína animal, se producirá una concentración mayor de ganado en las ciudades y zonas periurbanas.
Esto acentuará problemas ya existentes, como la contaminación del ambiente y el creciente riesgo de enfermedades que pueden ser transmitidas de animales a humanos.
En el país es común observar la cría de cerdos en zonas urbanas y rurales especialmente en los barrios populares, en zonas marginales donde existe carencia de servicios básicos y en el perfil costero.
Estos animales son alimentados con restos de alimentos, polvillo, maíz cuando están encerrados en un chiquero, pero en muchos casos están libres y deambulan en las calles donde se alimentan de desechos.
En lugares turísticos como San Pedro y Puerto El Morro los cerdos han sido ubicados en criaderos comunitarios para evitar que su presencia aleje a los visitantes.
Pero en otros sitios de la costa, como Engabao, aunque existen improvisados corrales, se libera a los cerdos para que salgan a buscar alimento y hacer sus necesidades. En las casas es frecuente ver a entrar o salir a estos animales como si fueran mascotas.
Este tipo de crianza del cerdo puede ocasionar que el animal adquiera una serie de enfermedades que puede transmitir al ser humano, y se conocen con el nombre de zoonosis. Entre las más frecuentes zoonosis parasitarias se encuentran la triquinosis, la cisticercosis, la toxoplasmosis y la sarna sarcoptica.
La infestación de los humanos con la tenia o solitaria se produce cuando se ingiere carne de cerdo mal cocida. El hombre se enferma comiendo carne de cerdo enfermo, medio asada o mal cocinada, y arroja los huevos del parasito en las materias fecales.
Los indicadores de salud del año 2007 reportan 216 casos de teniasis y 179 casos de cisticercosis en el país.
Es imprescindible que las personas que crían ganado porcino de manera doméstica sepan que es responsabilidad de ellos proveer una adecuada alimentación y crianza de los animales a fin de evitar la propagación de enfermedades. Deben buscar asesoría profesional en este tema.
También es responsabilidad de los consumidores conocer el origen de los alimentos que se adquieren, como la adecuada cocción de los mismos para evitar enfermarse.
La participación de los habitantes de las comunidades en programas de educación sanitaria y adecuada preparación de los alimentos que son expendidos es fundamental para mejorar las condiciones de salud de nuestras comunidades.
De esta forma se crean lugares saludables para el crecimiento y desarrollo adecuado de nuestros hijos, dotándoles de conocimientos y prácticas sanitarias que son indispensables para garantizar una vida sana, saludable y productiva.