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¿Cómo celebraban Semana Santa los cholos de la costa ecuatoriana? |
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Ed.22 del 15 de Mayo al 15 de Junio del 2011 Esta forma de expresión es parte de nuestro patrimonio cultural intangible Por Hugo Calle Forrest La tradición y costumbre de la religiosidad popular de los cholos de la costa ecuatoriana, expresa una verdadera cultura basada en un conjunto de creencias, ritos y formas de organización que son producto de su reinterpretación de las formas religiosas oficiales de la Iglesia Católica. Esta forma de expresión forma parte de nuestro patrimonio cultural intangible que con el pasar de los años ha ido desapareciendo ante la falta de practicantes o mejor dicho se ha ido transformando o reinterpretándose acorde a la fé católica por la aculturación de los grupos sociales blanco-mestizos cristianos y por la preocupación de la misma iglesia. Entre estas diversas formas de expresar su fé cristiana en fiestas religiosas, como en el caso de Semana Santa, que es la conmemoración cristiana de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, que inicia el Domingo de Ramos y culmina el Domingo o Pascua de Resurrección, resulta muy interesante recordar cómo ciertas comunidades cholas celebraban esta festividad religiosa en la década de los 30, es decir hace 80 años, como lo relata, Roberto Lindao Quimi, un nativo de Chanduy que hiciera en la obra “Así fue mi crianza”, que se detalla seguidamente: La fiesta iniciaba el sábado con la llegada del cura de Santa Elena y los músicos de soplo de Guayaquil, llamados así porque venían con tambor, bombo, clarinete, flauta, bajo y contrabajo, los cuales eran contratados por los pueblos, como en el caso de Chanduy, se formaba un comité con dos meses de anticipación para recolectar los fondos. Los músicos tocaban al inicio y término de la víspera de Domingo de Ramos, día en que se celebraba una misa, donde los fieles llevaban sus ramos para bendecirlos, los cuales eran hechos a base de flores que tenían en sus patios o de las hojas de la palma de coco. Al finalizar la misa se entonaban algunas piezas musicales. Posteriormente, desde el lunes al jueves Santo, el cura realizaba misas y de igual manera se tocaban piezas musicales al finalizar las mismas. En todos estos días festivos nadie bailaba. Antes de iniciar con la misa de las 10 de la mañana en viernes Santo, realizaban una representación de la crucifixión de Cristo, para lo cual el cura daba la orden de crucificar la estatua de Cristo que yacía sobre una mesa, y era colocada sobre una cruz de madera. Luego de la misa, los músicos no tocaban porque Cristo ya había muerto. En ese día nadie hacía fiesta. El pueblo permanecía en duelo. Al culminar el viernes Santo, bajaban la estatua de la cruz para colocarla sobre una mesa y la cubrían con una sábana blanca. Más tarde, la mesa era cargada por cuatro fieles y la sacaban a pasear por las principales calles del pueblo, acompañados de los músicos, es decir realizaban una procesión. Dejaban la estatua dentro de la iglesia y la gente salía a las calles a festejar la resurrección de Cristo y gritaban a viva voz “Viva el Sábado de Gloria”, brindaban con puro, cerveza o canelazo, bailaban y tocaban “San Juan”, pasillos y valses. Comían caldo de gallina, seco de gallina, aguado de pato y seco de pavo. Celebraban de la misma forma como lo hacían en la Fiesta de San Agustín y la Virgen de las Mercedes. Al día siguiente, en sábado Santo realizaban una misa a las 10 de la mañana y otra en la noche, víspera del Domingo de Pascua, en el cual terminaba la fiesta de la Semana Santa con una misa por la mañana. En la actualidad, los habitantes de Chanduy y ciertas comunidades pesqueras ya no celebran Semana Santa con la misma devoción y algarabía de hace 80 años. La conservación de estas manifestaciones culturales a más de robustecer una identidad, también son necesarias para desarrollar el turismo porque forman parte del patrimonio turístico de los destinos costeros como recurso de turismo religioso, y se podrían adherir a la Ruta Religiosa que en Semana Santa impulsa el Ministerio de Turismo en la Costa, que desde su lanzamiento se ha centrado en el tradicional recorrido por las siete iglesias principales como Santuario “Blanca Estrella del Mar” (Olón), Santa Catalina de Colonche, Santuario de Nuestra Señora de Fátima (Palmar), Nuestra Señora de las Nubes (Ballenita), Catedral Emperatriz (Santa Elena), Nuestra Señora de la Esperanza (La Libertad), y San Rafael de Arcángel (Muey) |