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EL DESASTRE QUE CHEVRON CAUSO EN LA AMAZONIA ES ALGO QUE NO SE PUEDE REPETIR |
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Ed.24 del 15 de Julio al 15 de Agosto del 2011 Después de más de 10 años en cortes americanas, en donde se decidió que la transnacional debía someterse a cortes ecuatorianas (decisión histórica) e inició el juicio en Lago Agrio. Fueron 28 años seguidos de sufrimiento que soportaron varias comunidades indígenas de la región norte de Amazonía Ecuatoriana. Desde 1964, cuando se instaló la transnacional Texaco (ahora Chevron) en nuestro país, solo se recuerdan malos momentos. Esta transnacional contaminó una amplia zona del territorio nacional (1.500.000 hectáreas de selva pura), botando desechos tóxicos y aguas de formación (desechos de aguas del proceso de explotación petrolero) altamente tóxicas en esteros y ríos además de la construcción de piscinas obsoletas y permeables que siguen contaminando las aguas subterráneas y la atmósfera. Estos ríos y esteros son utilizados por más de 30.000 personas como fuentes de agua de consumo, cocina, aseo personal, riego, y pesca. En 1993, los afectados presentan una demanda en una corte federal de Nueva York acusando a Chevron de haber contaminado el ambiente y afectado a la salud de la gente debido a su tecnología obsoleta y barata que utilizó durante su operación en Ecuador. Una demanda que fue y es impulsada por uno de ellos, Pablo Fajardo. Este ecuatoriano lleva más de 10 años de lucha judicial para lograr que este gigante multinacional pague las consecuencias del mayor desastre petrolero del planeta. El daño se traduce a cifras inimaginables, a efectos impensados y a un centenar de personas muertas o enfermas. La historia fue así. Fajardo, luego de convivir con una misión de padres capuchinos, tomó la decisión de apersonarse e iniciar la lucha por los afectados. Formó un comité de derechos humanos compuesto por campesinos e indígenas. Aproximadamente, 50 personas organizadas por este autodidacta de la justicia. Ante tanta pasividad, apostó por tomar la batuta de una guerra contra la tercera empresa más poderosa de Estados Unidos. Estudió Derecho por correspondencia. Ese minúsculo grupo de 50 personas creció con afectados de otros pueblos. Luego, el caso se hizo internacional con la publicación de un libro, lo que atrajo la atención para encontrar abogados que presentaran la primera demanda contra Texaco, en 1993. En 1994, el adolescente que había organizado a las comunidades afectadas terminó la enseñanza secundaria. Después de más de 10 años en cortes americanas, en donde se decidió que la transnacional debía someterse a cortes ecuatorianas (decisión histórica), se inició el juicio en Lago Agrio. Los demandantes, incluyendo colonos y cinco nacionalidades indígenas, sumaron más de 30.000 afectados. Así, se exige la reparación de la zona, la cual según expertos internacionales costaría alrededor de 6.000 millones de dólares. Hasta ahora la lucha continua. Fajardo, en un comentario publicado en una página de internet sostiene: “Este es un proceso en el cual la base principal, son mis compañeros y compañeras de la Amazonía ecuatoriana y los miles de seres humanos que aman la vida y que hoy están dispersos por todo el mundo. Es una batalla, que sabemos cómo se inició, lo que ha pasado, pero no sabemos cuándo concluirá ni que más nos tocará vivir ni sufrir. Tenemos confianza en la justicia; la misma que hasta ahora está en deuda con la humanidad; sin embargo, creemos que si seguimos uniendo esfuerzos, luchas, y amor a la vida podremos lograr cambios para el bien de la humanidad, a lo mejor tardemos muchos años en lograr los cambios que necesitamos, pero creo que es el mejor regalo que podemos dejar a nuestros hijos, nietos y a todas nuestras futuras descendencias; por eso hay que seguir trabajando sin parar”. En el perfil costero se espera no revivir una historia similar, como la acontecida en el 2001 cuando el buque Jéssica provocó un derrame de petróleo sobre las Islas Galápagos. Este fue considerado un desastre ecológico sin magnitudes. El trabajo "incansable" de decenas de pescadores artesanales del archipiélago fue fundamental e impresionante para evitar que decenas y centenas de especies marinas se extinga. También esta lo ocurrido meses atrás con el derrame ocurrido el Chulluype donde la Refinería de la Libertad que es la segunda más grande del país y que procesa cerca de 10 productos deja entrever sus debilidades ya que afecta el suelo y el agua del sector de La Carioca por la incorrecta disposición de líquidos y desechos industriales como las aguas servidas y residuos sólidos con fuerte aspecto pretro tan como lo expresáramos en la edición No. 18 de El Costanero. Ese es el objetivo que busca esta nota. Crear conciencia en las comunidades del sector costero para que, mediante la organización mancomunada, eviten y prevengan que se reviva una tragedia como estas. Solo así se podrá conseguir resultados que impulsen un desarrollo integral y sostenible.
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