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JOOS FLESKENS ENCONTRO EN ECUADOR SU LIBERTAD |
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Ed.23 del 15 de Junio al 15 de Julio del 2011 Joos Fleskens nació el 20 de enero de 1978 en Holanda. Se considera una marinera innata, pero también una fotógrafa y diseñadora experimental. Hace unos años cambió su casa (barco) en Amsterdam por una cabaña en Montañita (provincia de Santa Elena). El año pasado empezó a construir su casa para establecerse en Ecuador. Fleskens está involucrada con el arte desde los 16 años más o menos. Su travesía viajera por conocer el mundo empezó 3 años más tarde, cuando le dio ganas de conocer gente de otras profesiones. Su primer punto fue México, después llegó hasta Hamburgo (Alemania) y ahí se asentó por 6 años como una mánager de un conocido bar llamado Zoë. “Extraño a mi familia y a los amigos que dejé en Europa, pero me comunico con ellos seguido porque es gente que me conoce por muchos años y tiene la misma educación que yo”, describe. A pesar de sus recuerdos, esta canadiense reconoce que su vida en su país no era del todo agradable y de su gusto. “La vida diaria en Europa no era satisfacción. Muy comercial y muchas reglas. Me gusta todo lo legal y vivir en las reglas, pero también me gusta mi libertad y más aún si puedo trabajar como me gusta”, sostiene esta holandesa, a quien aún se le hace difícil expresarse con claridad. Agrega que no le gusta depender del sistema; se reconoce como una fiel admiradora de la naturaleza. “Me gusta despertar y dormir con la naturaleza, me siento muy agradecida con ella, pues me inspira mucho. Me encanta estar cerca del mar y del bosque, así me siento conectada con el mundo y el universo porque me ayudan a pensar libremente y de forma más abierta”, apunta. Reitera que el tema de su soledad es muy importante y defiende su tiempo con ella misma a plenitud para lograr una conexión con el mundo exterior. Otro tema importante es la estética, que describe como un sentimiento se disfruta a plenitud y la pone en gratitud con Dios. “Desde muy joven yo disfruto mucho de caminar y explorar el mundo, buscando con los ojos, los oídos y la nariz la estética de la vida; yo busco lo natural y no donde interviene la mano del hombre, no el perfeccionismo”, advierte. La fotografía es una pasión para esta turista, amante de la naturaleza. Siente que por medio de esta profesión puede dar un viaje de libertad y espíritu. Afirma que sus ojos son los mejores lentes que tiene su cámara y que aún le queda mucho por explorar y conocer del mundo. La fotografía digital es un tema que la apasiona, por eso está probando hacer gráficas con pollos aunque los portarretratos también le agradan. “Para mí es más importante sacar la emoción del modelo o parte de su espíritu; ahora yo estoy experimentando el tema de la luz y las fotos en la noche que es difícil”, detalla Fleskens. Otro punto importante dentro de la fotografía son las composiciones surrealistas, aunque también le gusta trabajar con familias componiendo hermosos retratos. Ahora está pensando en su futuro viaje, un reencuentro con su pasado y su familia para obtener mayor inspiración. “Me voy para visitar a la familia por unos días, para conocer y tomar fotos de todo. También tomar fotos de personas en mi casa, a donde la luz es espectacular. Después, con ese material creó un mundo nuevo y las trato como una pintura. La inspiración es la cultura de las pinturas de familias en los tiempos antiguos. Como fotógrafa me gusta visitar proyectos, tomar fotos (y ayudar hasta donde se puede) y hacer un logo de una compañía con la intención de sacar el carácter y sentimiento de las empresas”, explica. Su mayor gratificación es viajar porque más allá de un trabajo se convierte en un sueño hecho realidad. Dice que aquí en Ecuador hay suficientes temas “para más de una vida”. Aprovechó para expresar su agradecimiento con artistas como Hernán y Ciro, quienes le permitirán poner sus fotografías en una exposición entre julio y agosto próximos. Apunta que tiene en mente un proyecto muy interesante para la zona que es una especie de bar, galería y hostal que se llamará Punto Verde. Así también espera llamar a su exposición “Punto a Punto”. De Punta Blanca hasta Punta Verde, con diferentes estilos de fotografía. “El lugar Punta Verde es un lugar para conectar, flexible en función. Por primera vez yo estoy haciendo muebles y lámparas. He recolectado basura de construcciones, de la naturaleza y de talleres. La idea en este momento es poner todo el bar y la galería con muebles reciclados, todo individual. Estos muebles también se podrán vender”, confirma esta holandesa que lleva parte del Ecuador en su largo recorrido. |