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| La contaminación en las playas, una realidad poco atendida | |||||||||||||
Ed.20 del 15 de Marzo al 15 de Abril del 2011
La saturación de turistas, el indebido manejo de desechos sólidos y la falta de servicios propician este problema ambienta. Cuando llega la temporada los turistas se sienten atraídos por el mar para pasar un momento de esparcimiento junto a sus familias. Las multitudes se congregan en las playas en busca de un contacto con las olas del mar que produzcan placer y descanso. Pero el paso arrollador y la poca conciencia ecológica dejan secuelas importantes en las playas de la arena, lo que se centra como una contaminación. Playas tiene 14 kilómetros de longitud, que comprende General Villamil, Data de Villamil y Data de Posorja. Toda esta extensión es visitada y saturada los fines de semana de la temporada y en mayor magnitud en feriados, donde se concentra gran cantidad de personas. Fue lo que ocurrió en Año Nuevo y Carnaval, donde llegaron más de 100.000 personas que colapsaron los sistemas de servicios básicos, que de paso son limitados. A esto se suma la poca planificación que existe para definir acciones y contrarrestar los efectos de esta gran ola de turistas que llegan a los balnearios. Además, la ineficaz disposición de los servicios de playa, tanto de bañistas como a los servidores turísticos. Cabe destacar que un factor determinante para la contaminación es el ineficiente sistema de control y planificación que manejan los vendedores ambulantes al expender sus productos sobre la playa y dejando desechos botados. Su presencia y ocupación de espacio en la playa también aporta a la percepción de saturación y a la incomodidad de los bañistas.
A Posorja le quedan 150 metros de playa, el resto está ocupado por embarcaciones artesanales frente a su malecón y otra parte de la playa no tiene acceso porque están las cercas y compañías de pesca. Es el escenario de esta zona, que recibe un impulso turístico con la nueva autopista Progreso-Playas, el proyecto de una carreta nueva hacia Posorja y el varadero de Data de Posorja que construye el Municipio de Guayaquil. Estos proyectos de desarrollo contrastan con la contaminación del medio ambiente que se da en ciertos lugares de estas playas. Y basado en hechos concretos y con dos estudios técnicos de por medio, realizados por la Fundación Ecológica Rescate Jambelí y estudiantes universitarios de la Universidad Particular de Santa Elena (UPSE), se han llegado a conclusiones muy valiosas. El de la Fundación Ecológica Rescate Jambelí destaca las deficiencias de la zona como el estado de las baterías sanitarias en los comedores de playa, limitaciones de saneamiento ambiental, basura, polvo en las calles y la falta de servicios básicos. Asimismo, se revela un Plan de Desarrollo Estratégico del cantón Playas (2002- 2010), donde se hace un diagnóstico de la situación ambiental y aparecen problemas como contaminación por aguas servidas, que proviene de la explotación turística de la playa ya que la cabecera cantonal no cuenta con una cobertura suficiente de alcantarillado y tratamiento de aguas residuales. En feriados estos servicios se ven rebasados y los excedentes alcanzan las aguas del esterillo y por consiguiente el mar, las playas y lagunas costeras. Y es que los comedores turísticos ubicados en las playas no se encuentran conectados con la red de alcantarillado, por ello existe una filtración de aguas servidas directamente en la arena. Adicionalmente, la falta de servicios higiénicos en la playa durante las temporadas alta y baja hace que los visitantes recurran al mar o a la misma playa para hacer sus necesidades fisiológicas. Contaminación producida por vehículos en la playa, otra problemática es que la playa es usada como parqueo en algunos sectores y las actividades de limpieza de vehículos y el riesgo de derrame de combustible y aceites genera potenciales riesgos de contaminación a la playa. Contaminación por desechos sólidos, esta se da por factores como residuos de combustibles arrojados por los empleados de los comedores que no cuentan con infraestructura para eliminar estos desechos. Residuos de alimentos y bebidas de los turistas que no son dispuestos en contenedores de basura por falta de educación o porque no existen en la zona. Residuos de pescados y mariscos producto de la actividad de los pescadores al limpiar sus productos. Desechos de barcos (aceite y basura) y otras embarcaciones. Presencia de animales muertos y en descomposición en la playa. Desechos arrastrados por la corriente como palos, troncos y otros. Las autoridades municipales y la Cámara de Turismo en Playas reconocen que existe una alta contaminación de la arena, desde el Espigón hasta el Esterillo, en un tramo de casi dos kilómetros. El alcalde Michel Achi reconoce estas falencias y dice que emprenderá un Plan de Rescate de la Playa, construyendo baños con todos los servicios, sin especificar cuándo. En Puerto Engabao hay mucha contaminación por los desechos sólidos y plásticos que arrojan los pescadores a la arena. Cuando la marea sube, el agua se va llevando tarrinas y botellas plásticas, confirma Elvia Eugenio, presidenta del Comité de Desarrollo Turístico, quien agrega que no existe un plan serio del rescate de estas playas. |