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COMUNIDAD - GASTRONOMIA
   
  LOS PERCEBES DE JULIO NAVARRETE    
 
 
El péndulo carnoso o pie del percebe es lo que le permite adherirse a las rocas, donde vive, frecuentemente en zonas de fuerte oleaje formando grupos o pinas.
Ed. Nº 7 Julio 2009

En Playas, este manabita prepara verdaderas delicias con un crustáceo que es altamente apetecido en Europa.

Un triciclo con carpa, bandera y campaña de Barcelona no pasan inadvertidos en la playa del sector de las Balsas en General Villamil, Playas. Es conducido por su dueño, un hincha aficionado a este equipo guayaquileño, que luce orgulloso camiseta y cintillo amarillos. Se trata de Julio Navarrete, quien vende cebiches de ostras, conchas, camarón y percebe, un crustáceo cuya vida transcurre pegado a las rocas.

La parte comestible del percebe está cubierta por una piel parda oscura y dura que termina en una uña dividida en varias placas o escamas. En las playas de la costa del Guayas muy pocos lo conocen y preparan. Hasta ahora su demanda es bajo pedido, pues no es muy solicitado. Sin embargo, quienes sí disfrutan de este marisco son los turistas extranjeros que visitan Villamil, Playas, y comentan que en el norte de España, Marruecos y Canadá el producto es apatecido y se cotiza al altos precios.

Don Julio Navarrete tiene 57 años de edad, es de origen manabita y lleva más de 30 años viviendo en Playas. Llegó con su compañera Carmen Macías, con quien vive en unión libre y ha procreado una familia de 6 hijos y 7 nietos. Dos de ellos están fuera del país, pues su hija mayor está en el exterior.

Desde su llegada a la provincia del Guayas se vinculó a la pesca y conoce muy bien los lugares donde crecen los diferentes frutos que brinda el océano.

Ama el mar y sus delicias, tanto como a Barcelona, el equipo de toda su vida. "Mi padre, que en paz descanse, y mi madre, me dijeron desde pequeño tú vas a ser barcelonista hasta la muerte… y yo lo asumí de corazón". Pero Julio se siente defraudado de su equipo, ese de camiseta amarilla como el sol que lleva ya 11 años sin darle el brillo de la victoria.

Él le atribuye básicamente a la falta de compromiso de sus jugadores. Dice que el equipo perdió su mística y amor por la camiseta, que el dinero los ha hecho materialistas y que la dirigencia es la culpable por no inyectar en ellos más compromiso y amor.

Sin embargo, no se siente un hincha renegado, y ha defendido a Barcelona de las mofas y comentarios originados por la mala racha que ha vivido estos últimos tiempos.

Recuerda que en una ocasión, luego de un partido que jugó en Quito con El Nacional, este le ganó 3 goles a 2 al Barcelona, por defenderlo de comentarios le rompieron la cabeza y en otra ocasión hasta le quemaron la bandera. Asegura no guardar ningún resentimiento con sus contrarios, lo que sí demanda de su equipo es una mejor disposición en su juego y que se reivindique ante "la hinchada más grande y fiel que tiene el Ecuador".

Mientras tanto él hace lo suyo: ofrecer a quienes visitan Playas un rico cebiche de percebe. Su sabor es una mezcla de concha con langosta (según quien lo degusta). Su forma exterior es muy exótica y su alimento es muy agradable al paladar.

Julio se encontró con este crustáceo hace cuatro años, cuando ayudaba a unos buzos locales a buscar ostras. Ellos le preguntaron que si alguna vez había probado el percebe. Su respuesta fue negativa, así que ese mismo día le dieron a probar uno.

Ahora quienes saben de gastronomía lo buscan para comprarlo crudo o cocinado.

Sin embargo, dice no conocer de autoridad que se preocupe de la captura y conservación del percebe, ya que su recolección no se hace con cuidado y esto ha hecho que poco a poco se pierda la producción.

Comenta que ya no son tan grandes como cuando los atrapó por primera vez, ni están tan a la vista como hace cuatro años. Los procedimientos que emplean para desprenderlos de la roca no son los adecuados, ya que la esteriliza y hacen que busquen otros lugares para crecer.

"Cada vez están más abajo, metidos en cavernas", dice. Lo que sí no se pierde es el sabor que se origina por una lucha que tiene con el mar. Desde las rocas se agarra firmemente y captura todo su sabor para deleite de los buenos degustadores de mariscos.

EL COSTANERO formula un llamado de atención a quienes hacen captura del percebe y los invita a cuidar y preservar su especie. Es que si bien es cierto la naturaleza ofrece un rico marisco, asimismo, hay que preservar el entorno en que crece para que se pueda seguir produciendo.

Dependerá también de los periodos de veda que ayuden a preservar esta riqueza. De alguna manera la dificultad para llegar y extraer los percebes de las rocas más batidas por el mar justifica incluso su precio.



 
 
Plato de cebiche de percebe. Julio Navarrete. Celular 09-3-574-431
CEVICHE DE PERCEBE

Ingredientes:

• 1/2 percebe
• Sal de mar (grano)
• Una hoja de laurel


Salsa:

• Cebolla
• Pimiento verde
• Tomate
• Culantro
• Aceite
• Sal
• Pimienta




Preparación:

Se pone a hervir medio litro de agua con un poco de sal en grano, cuando el agua hierva se echan los percebes y unas hojas de laurel, cuando vuelva a hervir se escurren. Se deben saborear recién hechos, preferentemente calientes. Debe sacarle la piel desde la cabeza si se respetan los tiempos esta saldrá fácilmente. Acompáñelo a la criolla con una buena salsa de cebollas con tomate y pimiento verde y con chifles o patacones. En España, por ejemplo, se cocinan unas papas en la misma agua que se cocinaron los percebes, dicen que realzarán su sabor. Una sugerencia adicional, acompáñelos de un vino blanco fresco. También pueden servirse solos, pero debe taparlos con un paño para que no pierdan el calor y la humedad.