Por Hugo Calle Forrest
Los restos de la Sociedad Machalilla fueron descubiertos por Emilio Estrada en 1958 en el área geográfica donde actualmente se encuentra la provincia de Manabí y el norte del Guayas. Los colaboradores de Estrada del Smithsonian Institution, Betty Megger y Clifford Evans al principio creyeron que se trataba de una intrusión temporal de otra sociedad, pero al descubrir un sitio puro de la sociedad Machalilla, le dieron la razón a Estrada en 1965.
Los principales sitios arqueológicos donde se han hallado evidencias de esta sociedad son desde luego Machalilla, sitio estudiado por Estrada, lugar donde fue hallada y por el cual lleva su nombre. Esta población se localiza al sur de Manabí, a pesar de que su esplendor artístico se inició en el norte de esta provincia, en las cercanías del territorio conocido hoy en día como San Isidro.
Y el sitio “La Cabuya”, que fue estudiado por Evans y Meggers, y que se localiza mucho más al sur que el epónimo (sitio donde fue descubierta); en realidad casi junto a Valdivia.
La Sociedad Machalilla corresponde al Período Formativo Medio desde el 1.500 hasta el 1.200 a.C. Al igual que Valdivia, ocupó territorios junto al mar y en valles fértiles. Su subsistencia se basó en la explotación de recursos marinos y agrícolas. Fueron grandes marineros y comerciantes. Su agricultura se basó en el cultivo del maíz, como producto principal, para lo cual elaboraron una mano de moler en forma de una “D” acostada.
Respecto a su tipo de viviendas, fueron de forma circular o rectangular construidas sobre pequeños pilares de madera unidos o terraplenes.
La cerámica machalilla presenta nuevas formas y decoraciones, la pasta de la cerámica con un espesor de de 2 a 10mm, se distinguió por tener una textura más fina que la de Valdivia, ,destacándose en la decoración de estatuillas, ollas y botellas, bandas rojas; así como cuencos cóncavos y cuencos de paredes rectas de color rojo y negro. Continúan con el uso del fuego controlado para producir una cerámica negruzca.
Durante esta fase surgen la estatuillas sólidas y huecas, con cabezas achatadas y ojos estilo “granos de café” con acabado tosco en su mayoría, y se destaca la presencia de estatuillas masculinas. La cerámica Machalilla mantiene muchas de las características de la Sociedad Valdivia, por lo que puede ser considerada una consecuencia de Valdivia.
Se debe destacar que su principal aporte cultural en la cerámica es la creación de una botella de pico o doble vertedero con asa puente o llamada asa de estribo, estilo que se propaga a Mesoamérica y la costa norte del Perú.
En lo que respecta a su textilería, usaron cordeles, sogas y sedales para ser usadas con los anzuelos. Y sobre la industria lítica fue igual a la de Valdivia.
En esta sociedad se ha descubierto deformación artificial del cráneo, en sentido vertical fronto-occipital, considerada para fines estéticos o religiosos, pero es muy difícil poder determinarlo. Por esta costumbre algunos arqueólogos han creído que Machalilla no es una continuación de Valdivia, sino que se trata de una incursión de un pueblo extranjero que convivió con los valdivianos por muchos años.
Finalmente, respecto a semejanzas o relaciones de esta sociedad con otras situadas en América, en Capacha, México, en 1970 se halló una vasija de asa de estribo con una datación de 1.450 a.C. De igual manera, en Perú se han encontrado botellas de asa de estribo hacia los 800 a.C y se la considera procedente de Machalilla.
Pie de foto:
1. Botella con asa de estribo, elaborada en cerámica.
2. Estatuilla femenina elaborada en cerámica.
3. Estatuilla masculina elaborada en cerámica en la que se aprecia perforaciones en orejas y labios, donde se presume que se colocaban plumas de aves.
4. Estatuilla masculina elaborada en cerámica.
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