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CULTURA |
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| ¿QUIENES SON LOS MONTUBIOS? | |||||||||
Por: Hugo Calle Forrest
Una identidad cultural regional que empieza a surgir a partir de la colonia, en plena explotación cacaotera, producto de la mezcla de las sociedades nativas del litoral y serranía con esclavos negros, españoles (principalmente andaluces), criollos y mestizos de aquella época. La identidad montubia aparece ante la invisibilidad étnica como forma de resistencia de nativos, negros, mulatos o zambos provenientes de varios sectores que renunciaron a su adscripción étnica para sobrevivir y evitar el pago de tributos a los españoles, y de esta forma vincularse al grupo dominante para aprovechar las ventajas que brindaba la explotación del cacao, principalmente. En la actual Constitución de la República, en su art. 56 se reconoce los derechos del pueblo montubio, el cual se autodefinió como tal, mediante decreto ejecutivo No. 1.394, el 30 de marzo del 2001, por constituir una etnia social que comparten las mismas creencias, tradiciones, costumbres, normas, formas de pensar y habla popular. Hoy en día, se encuentran organizados aproximadamente en 1200 comunidades montubias que han sido previamente inscritas en el Ministerio de Inclusión Social, localizados en los recintos de 75 cantones de la Provincia del Guayas, Manabí, Los Ríos y el Oro. El pueblo montubio lo constituyen alrededor de 40.000 familias del litoral ecuatoriano que han luchado por fortalecer su identidad cultural. EL AMORFINO, SÍMBOLO DELA IDENTIDAD MONTUBIA Dentro de las tradiciones que mantienen los montubios está el amorfino que se constituye en un patrimonio oral del pueblo montubio que es lo más característico de su folclore musical, pues es una expresión de carácter literario que desde principios de la época republicana, adquirió fama y prestigio. Su origen es difícil de precisar, aunque es evidente la influencia andaluza; se trata de coplas populares improvisadas por parte de dos músicos, que de manera alternada, hacen gala de extraordinaria agilidad mental para crear una cuarteta de versos con rima, mediante los cuales comentan los acontecimientos políticos o sociales, y con los que, además, cortejan a las mujeres. El amorfino es un símbolo de la identidad del montubio, porque es el medio que usa para expresar sus formas de pensar con El rodeo montubio es uno de los más grandes iconos de la tradición litoralense. Un toque de romanticismo y sentimientos producidos por el amor, y humor, haciendo uso de su tipicidad y arcaísmos. El amorfino permite recrear la vida del montubio de forma artística, manifestándose no sólo en el campo literario sino también en la música y baile. El origen de la música y bailes del pueblo montubio del litoral, proviene de Andalucía, sur de España. En tiempos coloniales surge el aspecto musical folclórico de la costa, pues los campesinos habían aprendido a tocar guitarra, y tanto criollos como mestizos, ejecutaban las piezas musicales europeas de acuerdo a su idiosincrasia y modos de sentir. Respecto al baile amorfino, son significativos los aportes de Rodrigo Chávez González más conocido como Rodrigo de Triana, en la reconstrucción de los pasos del baile, en la que se plasmó lo cotidiano del montubio e inclusive se representó el rodeo. Los temas cotidianos de la vida en el campo fueron llevados al baile amorfino, con coreografías donde el hombre usa machete en mano y simula que va a cortar algo y la mujer con largas polleras está descalza, que en su momento Chávez González indicara que lo apreció, situación que hasta hoy se mantiene en los grupos folklóricos y de proyección estética de la costa. El baile amorfino se caracteriza por ser alegre, con pasos sueltos y taconeo en el piso, que se presenta en fiestas tradicionales, haciendo uso también de la improvisación al interpretar la música. Tradiciones y costumbres montubias La cultura montubia es rica en tradiciones y costumbres que forman parte de nuestro patrimonio cultural intangible, que es necesario rescatar, conservar y difundir. A más de su música, bailes y amorfinos, también se destacan, sus leyendas tradicionales, en la que se refieren a una infinidad de temas con el objetivo de transmitir una moraleja, así como cuentos populares en la que sobresale la naturaleza costumbrista donde “el miedo” es el eje central del argumento. Su vestimenta caracterizada por ser sencilla: camisa de algodón manga larga, abotonada hasta el cuello y pantalón de tela resistente, cuyas piernas se arremanga hasta la guayabita (arriba del tobillo). Reserva los zapatos para festividades, que es cuando hombres y mujeres usan sus mejores prendas. El hombre prefiere colores discretos, mientras que las mujeres, los colores llamativos. Su tradición culinaria, tiene variaciones, en Guayas y Manabí, su gastronomía gira en torno al maní, ya que el ingrediente obligado de la misma es la famosa sal prieta, elaborada a partir de dicha planta, que acompaña un sinnúmero de preparaciones. Mientras que en las provincias de Los Ríos y El Oro, usan los productos del mar en sus distintas modalidades con el acompañamiento de todo tipo de variedades de plátano. Su medicina ancestral se basa en costumbres, relacionadas con influencias internas y externas recibidas a través de los tiempos, y que varían dependiendo de la ubicación de los pueblos y del contacto con el medio exterior. La medicina popular es la fuente de conocimiento de numerosas plantas curativas, que hoy se han convertido en la moderna disciplina denominada Etno-farmacología, que es el estudio crítico de las medicinas nativas. Y sus costumbres manifestadas en la vida cotidiana, rodeo montubio, pelea de gallos, así como de la talabartería, que consiste en realizar sombreros, correas, estribos, pecheras y monturas para el caballo. Amorfino no seas tonto, Aprende a tener vergüenza: El que te quiso, te quiso y el que no, no le hagas fuerza Autor: Anónimo Las muchachas de este tiempo Son como el pan en la mesa: Cara al uno, cara a otro ¡qué cara tan sinvergüenza! Autor: Anónimo La experiencia nos enseña que en las cosas del amor la mujer es una gata y el hombre, simple ratón Autor: Justino Cornejo. |
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