DEPORTE
   
   
   
 
 
  PARAPENTE EN LA COMUNA SAN PEDRO  
 
 
 
Mario Tomalá decidió dar un paseo en parapente y demostrar las habilidades aprendidas a través de sus maestros.
Ed.23 del 15 de Junio al 15 de Julio 2011

Un deporte extremo que se pone de moda

La comuna 23 de abril en San Pedro, ubicada en la provincia de Santa Elena, está asentada en el kilómetro 40 de la vía a Manglaralto. Cuenta con una población de aproximadamente 4.000 habitantes. Además de sol, playa, arena y la variada y deliciosa gastronomía que se encuentra en este lugar, esta zona ofrece a los turistas nacionales y extranjeros una nueva oportunidad: practicar los deportes extremos, donde se conjuga el vértigo y la adrenalina más la diversión. Desde diciembre del año pasado, se instaló un punto de despegue de vuelos en parapente para que los visitantes disfruten de un momento de libertad y sientan la exquisita brisa marina.

Mario Tomalá Carvajal, habitante de esta comuna, cuenta que se involucró con esta práctica desde que veía cómo se lanzaban. “Yo dije quiero hacer lo mismo, me dieron instrucciones y un curso gratis. Así aprendí a volar”.

Tomalá reconoce que “esto es una fuente de ingresos para la comuna, por medio del parapente han venido muchos turistas, ya que ven los planeadores desde la carretera y les da curiosidad por experimentar esto”.

Hoy en día hay 5 pilotos de aquí, pero don Mario es el que tiene más horas de vuelo y quien normalmente lleva pasajeros. Cuenta que los niños de la comuna también están interesados en aprender a volar, pero por ahora ellos solo ayudan con los parapentes.

Darío, es un argentino que comparte esta actividad extrema, el ama viajar por el mundo y recorrer lugares buscando cuál es el lugar apto para desarrollar el parapente. “Yo estuve volando en Bolivia, Perú, Brasil y por todos lados. Aquí es uno de los pocos lugares que tiene unas condiciones climáticas donde se puede volar casi todos los días; nosotros hemos estado haciendo vuelos desde las 7:00 hasta las 19:00”, apunta.

Cuenta que en Puerto López, Manabí, también se puede volar pero no todo el día porque es térmico y se aplican diferentes tipos de vuelo. “Acá se vuela con el viento que viene del mar y pega en la ladera, sube un viento laminado más o menos dinámico”.

En San Pedro se pueden hacer vuelos con niños porque es un lugar con “condiciones espectaculares”. En cuestión de seguridad, las personas que vuelan siempre van con una persona o si quieren volar solas se les dicta un curso previo y con mucha facilidad aprenden a volar; en una semana ya están volando solos por las condiciones que tienen. “Hemos volado con niños, hasta con una señora de 70 años. Cuando aterrizamos ella no lo podía creer.

Para pilotos el único requisito que se pide es el carnet, por el tráfico aéreo más que nada, ya que los que trabajan acá se conocen y por ahí llega alguien diciendo “yo sé volar”, se le pide el carnet y si no lo tiene se le hace una prueba y si la pasa puede volar. El costo de volar en parapente, los15 minutos es de $30 dólares. El peso para poder volar es de 140 a 220 kilos, que en libras sería hasta más o menos unas 480 libras. Pero también depende de las condiciones del viento y a las personas que deciden volar se les pide que por seguridad se pongan el casco.