por Lcda. Olga Guerra Pizarro
Desde este mes, la costa ecuatoriana vive ya el avistamiento de ballenas jorobadas, evento que año a año ha cobrado la atención de nacionales y extranjeros. Este reencuentro con el mar, sol y playa (luego de dar por terminada la temporada alta) se produce desde julio a septiembre con la llegada de los cetáceos a nuestras zonas.
Puerto López es el punto de encuentro. La llegada de estos cetáceos alegra al perfil costero ecuatoriano, donde al menos una decena de puertos organizan diversos tours y viajes para observar a las jorobadas, que arriban desde las aguas frías del Polo Sur a las cálidas costas nacionales, para reproducirse y aparearse.
En nuestro país, la visita de las ballenas se ha constituido en una alternativa económica para pescadores de provincias como Esmeraldas, Manabí, Guayas, Santa Elena y El Oro, quienes reciben a un promedio de más de 60 000 turistas locales y extranjeros, entre junio y septiembre de cada año.
En Puerto López, este evento es considerado uno de los más importantes dentro de su agenda de festivos. Por ello se preparan con antelación para lograr que su Festival Científico de Avistamiento de Ballenas termine con éxito. Y es que según las previsiones del sector hotelero de este puerto manabita, se aspira a que unos 30.000 turistas lleguen a esta playa en los próximos tres meses.
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Con la finalidad de evitar accidentes y no intervenir en el hábitat natural de las ballenas (y su reproducción), las autoridades de la Armada de Santa Elena y Manabí recomiendan hacer tours solo en embarcaciones autorizadas, aunque igual se realizarán operativos de control. En Manabí los únicos sitios autorizados para la salida de embarcaciones con turistas son: Puerto López, Puerto Cayo y Manta.
Señaló que al menos 150 integrantes de la Armada controlarán las playas para evitar que naves ilegales lleven pasajeros e impedir la salida de estas desde zonas no autorizadas.
Según datos proporcionados por el Ministerio de Turismo, este año llegarán unas 2.000 ballenas procedentes de la Antártica y unas 800 crías nacerán este año en la costa manabita.
Las jorobadas aparecen en la superficie en intervalos de cinco a treinta minutos, algunas alzan sus aletas, otras sólo la cola. Pero el momento de clímax, sin duda alguna, es verlas emerger del agua y saltar por el aire como si fuera la mejor imagen de la tan conocida película Free Willy (Liberen a Willy). Lo llaman la danza de las ballenas.
Con este producto turístico, que cada vez es va cobrando más adeptos por conocer a estos cetáceos, es sin duda un motivo de encuentro entre turistas de diversos puntos del país, por lo que se puede ya declarar como la nueva temporada de playa que inicia al concluir el ciclo de estudios de la sierra ecuatoriana.
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